Feministas prostitutas prostitutas de lujo nombre

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Yo pienso que aquí tenemos dos industrias y que las dos venden el cuerpo de las mujeres como si fuera un producto: La palabra puta no es una creación femenina, sino una invención masculina. El patriarcado define a las mujeres en función de su sexualidad. Si llamas a una mujer puta , no ves que es un ser humano.

A la gente de izquierdas, se le dice que la prostituta es una trabajadora y una sindicalista; a los liberales, se les dice que es una cuestión de libertad personal y que la prostituta es una empresaria del sexo; a la gente de los movimientos LGBT y queer , se le dice que las prostitutas son un grupo estigmatizado como los homosexuales.

El discurso protrabajo sexual intenta apropiarse del tema central de todas las ideologías para infiltrarse en todas las esferas de la sociedad. Tiene la propiedad increíble de combinar la idea de revuelta los oprimidos y las oprimidas contra el poder con el capitalismo la libertad de vender. Un ser humano reduce a otro ser humano al estado de objeto, de mercancía: Se realizaron muchas entrevistas con mujeres que se dedicaban a la prostitución y no solamente con ellas, sino también con los clientes y todas las personas relacionadas con esta actividad.

Las investigadoras dejaron los despachos y estuvieron haciendo trabajo de campo durante tres años para comprender cómo era esta realidad en Suecia. Desde entonces, la prostitución —de la misma manera que la violación— es una cuestión de política de género. La cuestión es cambiar las normas en la sociedad: A lo largo de la historia, la prostitución siempre se ha prohibido de una manera u otra, pero siempre se ha penalizado a la persona que vende sexo.

La ley dice que quien comete el acto de prostitución no es la mujer, la prostituta, sino el cliente. Él es responsable, él tiene la opción. También muestra que tenemos muy poca prostitución, por ejemplo, si lo comparamos con Dinamarca —donde la prostitución es legal. Los jóvenes suecos de hoy piensan que el que paga por sexo es un ser patético que no puede conseguir una mujer. No puedes aprobar una ley así y creer que lo resuelve todo. Por ejemplo, en Suecia, teníamos las mafias de Nigeria, pero se acabaron desplazando a Noruega; y cuando Noruega aprobó una ley como la sueca, se marcharon a Dinamarca.

Hay un trabajo social importante por hacer: Incluso si optas por la legalización, hay que hacer mucho trabajo social porque la prostitución se acompaña de miseria, drogadicción y alcoholismo. Para mí, la reducción del daño es la reducción de la prostitución. Pero, en el caso de la prostitución, los supuestos sindicatos dicen: La prostitución es el mundo al revés.

Los supuestos sindicatos de la prostitución dicen: La primera es que ante una cuestión de una complejidad extraordinaria, las soluciones simples no existen y parece difícil también pensar que pueda existir una cuestión compleja de la que los matices y los tonos grises estén casi formalmente excluidos, como parecen estarlo cuando se discute sobre la prostitución en el seno del feminismo. Estoy situada, pero me niego excluir la complejidad.

La segunda cuestión que me preocupaba es que a mi alrededor muchas jóvenes feministas son proregulación: Podemos decir o pensar que no importa, pero sí que importa y demuestra, entre otras cosas, que muchos de nuestros argumentos abolicionistas ya no conectan con quienes deberían ser aliados o aliadas. Esa es la razón primera que me impulsó a meterme en un estudio profundo acerca de esta institución. Y siempre desde la convicción de que un verdadero debate sobre una cuestión tan central y tan compleja es imprescindible.

Llevamos treinta años discutiendo desde casi exactamente las mismas posiciones aunque unas y otras afirman haberse movido. Pero a nuestro alrededor, en estos treinta años, todo ha cambiado.

Así pues he estudiado y analizado el debate de la prostitución intentando encontrar o proponer nuevos argumentos. Yo lo he planteado al contrario: En Titania Compañía Editorial, S. Agradecemos de antemano a todos nuestros lectores su esfuerzo y su aportación. Alma, Corazón, Vida Viajes. La brasileña Claudia de Marchi.

Autor Miguel Sola Contacta al autor. Tiempo de lectura 4 min. Claudia de Marchi, la feminista que dejó de ser abogada para ser prostituta. Una trabajadora sexual responde a todo tipo de preguntas sobre su ocupación. Por Gonzalo de Diego Ramos 2. Esto es lo que piensa sobre la vida una de las 'escort' mejor pagadas del mundo Por Miguel Ayuso 4.

El abogado que dejó el bufete para hacerse escort. Y le va mejor Por Gonzalo de Diego Ramos 1. Respondiendo al comentario 1. Recuerda las normas de la comunidad.

La puta de todas y de todos. La puta de la sociedad y del Estado patriarcal. Necesitaba sacar esa palabra de mi cuerpo. Necesitaba decir en voz alta: Fue muy doloroso y por eso respeto y comprendo a las mujeres prostituidas que no se atreven a pronunciarla, a aquellas que dicen trabajo sexual y las que se refieren a las mujeres en situación de prostitución para no decirla… comprendo que rechacen la palabra puta. Asumir la identidad de puta es lo que me permitió dejar de maquillar la violencia.

A partir de entonces empecé a llamar a las cosas por su nombre y esa misma noche tiré a la basura todos mis disfraces de puta: Esa noche me pregunté: En la prostitución no se puede cultivar afectos. Todo es abuso, todo es comercio. No hay amistad, no hay amor. En la prostitución no hay afecto ni caricias ni abrazos.

Hay manoseos y violencia. Cómo te vas a enamorar de alguien que te manosea, que te viola. Que te paga para penetrarte como él quiere.

Tu cuerpo es alquilado una y otra vez a tu fiolo. Si mi cuerpo no me pertenecía cuando era puta, yo debía recuperarlo, y recuperar significa conocer. Tuve que aprender a acariciar porque la puta no sabe acariciar. También debajo de la ducha. Cuando empecé a acariciarme a mí misma me di cuenta de que estaba aprendiendo a quererme. Muchos meses me llevó poder decir: Empecé a aceptarme como soy y a tener voz propia.

Fue un proceso rico en emociones y sensaciones. La prostitución tiene una dialéctica: Desde entonces trabajo mucho con mi persona y me cultivo, leo mucho, me gusta aquello que tenga que ver con los problemas sociales, la filosofía, aunque a veces no la entiendo, me encanta leer filosofía; también me gusta la psicología.

Todo esto lo conseguí cuando me vi a mí misma. La puta no mira su cuerpo porque su cuerpo es un campo de batalla. Y por eso una lo rechaza. Tuve cinco abortos dentro de la prostitución, por eso también soy una luchadora y defensora del aborto legal, seguro y gratuito. Mi hijo es un gran compañero, desde los cuatro años me acompaña a todas partes, él sabe mi historia. Nunca le oculté nada, no me gusta ocultar nada de mi vida. Desde que cambié de vida siempre les dejé claro que no podían cruzar la barrera del maltrato.

Por eso yo no odio. Las mujeres me preguntan a veces: La marca de la vergüenza y el dolor que vivimos las putas no es nuestra, les pertenece a la sociedad y a nuestros gobernantes. Prefiero devolvérselo a la sociedad y a mis gobernantes. Ustedes hagan lo que quieran con eso. Es mi primer viaje a Europa. Al neoliberalismo le conviene que exista el trabajo sexual.

Hay un negocio con la prevención y sensibilización de la trata, lo sé porque fui conejillo de Indias de esos organismos internacionales que intentaron convencerme de las bondades del trabajo sexual. El que decide es el varón prostituyente, el proxeneta, el Estado y los organismos internacionales. La puta acaba su vida siendo puta y pobre. Y muchas mueren solas y sin que nadie reclame sus cuerpos de la morgue.

Eso explica que también los asesinatos de putas no sean considerados femicidios. Nadie habla de eso. No me refiero al encierro literal, sino a sus efectos. Hay que ver lo que encierra la paradoja. El pene es como una picana. Son tan tremendos los efectos provocados en tu cuerpo y en tu mente, que el olvido forma parte de la experiencia que envuelve al campo de concentración. Lo primero que escribí cuando empecé a reconstruir mi vida fue: Para mí también es una necesidad escribir.

Y por eso el sistema necesita vendernos a las mujeres empobrecidas un falso discurso progresista de derechos. Si es que una llega viva a la jubilación. La mayoría de las putas no llega a la vejez. Y si llegas a vieja como puta no vales nada. Las putas viejas cobran una miseria por un servicio. Una mujer que realiza un trabajo sexual no es una mujer sino una boca, una vagina y un ano. A eso nos reduce ese trabajo, no somos personas, no tenemos un cuerpo las putas porque un cuerpo es un todo.

No les importa la salud de las mujeres. La puta no tiene pulmones, no tiene ojos, no tiene sentimientos… Solo tiene boca, vagina y ano. Llamemos a las cosas por su nombre, le choque a quien le choque. En Argentina las que defienden el trabajo sexual dicen que hay que inscribirse como monotributista autónoma.

Hablo con ejemplos del lenguaje fiolo , un lenguaje que tapa, maquilla y distorsiona la realidad. Lo hace en la vagina o en el ano de la puta. Después viene el completo, con o sin preservativo, el varón te penetra por la boca, después por la vagina y al final eyacula en el ano de la puta. El otro servicio sexual es la lluvia dorada: Lo que me hicieron a mí, tan frecuente, un bautismo: Todo el mundo que defiende el trabajo sexual no describe a qué se le llama trabajo sexual.

Los junto en grupos y les pido como ejercicio que me definan el delito, en qué consiste. Así describen el delito de un asesinato. En cambio, los jueces describen el delito de trata: Esa es toda la descripción que hacen en sus relatos judiciales.

Riot se refiere a Erika Lust , autora de cintas que apuestan por una mirada femenina donde la mujer no es utilizada como un objeto sexual, toma la iniciativa y explora sus propios placeres: Es decir, que no sólo hago películas donde el placer femenino importa y la representación de las relaciones sexuales es realista, igualitaria y respetuosa, sino que el proceso de producción es ético y fomenta la participación de mujeres en cualquier puesto de trabajo.

Disfrutar del sexo explícito en pantalla no es algo intrínsecamente masculino. Miller ha estado en la picota desde que protagonizó un polémico vídeo promocional del Festival Erótico de Barcelona donde denunciaba la hipocresía de la sociedad española: Es un trabajo que disfruto mucho y que me da muchas satisfacciones.

La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. Una de las ventajas de ser prostituta es que puedes dejarlo y volver cuando quieras. Iniciar sesión para participar. Lo que no me he encontrado nunca es a nadie que desee esa ocupación para su hija, su hermana ni para ninguna a la que se aprecie. Y me supongo que las que la ejercen pasaran por fuertes depresiones antes de caer al fin en el embrutecimiento emocional.

Lo que pasa es que hay muchas formas de feminismo. Hasta en eso, hay radicales y moderadas. Por eso, no se debe generalizar ni meternos a todas en el mismo saco porque NO tenemos nada que ver unas con otras.

Es ponerse el marchamo de feminista y ya se puede defender que los burros vuelan y las mulas van al cine. Que solitas se van a quedar muchas. Si tu lo dices Mi posición sería abolicionista, en tanto que estoy convencida de que la prostitución es incompatible con la igualdad pero la manera de acabar con la prostitución, la manera siquiera de pensarla, la manera de relacionarnos con las mujeres que se dedican a ella, no coincide siempre con lo que se considera una posición abolicionista.

Mi posición admite muchos matices que no pueden explicitarse en este post, pero de los que dejo constancia en el libro. En ese sentido me surgían dos cuestiones. La primera es que ante una cuestión de una complejidad extraordinaria, las soluciones simples no existen y parece difícil también pensar que pueda existir una cuestión compleja de la que los matices y los tonos grises estén casi formalmente excluidos, como parecen estarlo cuando se discute sobre la prostitución en el seno del feminismo.

Estoy situada, pero me niego excluir la complejidad. La segunda cuestión que me preocupaba es que a mi alrededor muchas jóvenes feministas son proregulación: Podemos decir o pensar que no importa, pero sí que importa y demuestra, entre otras cosas, que muchos de nuestros argumentos abolicionistas ya no conectan con quienes deberían ser aliados o aliadas.

Esa es la razón primera que me impulsó a meterme en un estudio profundo acerca de esta institución. Y siempre desde la convicción de que un verdadero debate sobre una cuestión tan central y tan compleja es imprescindible. Llevamos treinta años discutiendo desde casi exactamente las mismas posiciones aunque unas y otras afirman haberse movido.

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Porque el contrario de sujeto no es víctima, es objeto y el contrario de víctima es agresor. Recuerda las normas de la comunidad. En su libro, Kajsa Ekis Ekman defiende la noción de víctima. El discurso protrabajo sexual intenta apropiarse del tema central de todas las ideologías para infiltrarse en todas las esferas de la sociedad. Por ejemplo, en Suecia, teníamos las mafias de Nigeria, pero se acabaron desplazando a Noruega; y cuando Noruega aprobó una ley como la sueca, se marcharon a Dinamarca. La mayoría de estas chicas salen y entran en el trabajo sexual dependiendo de su situación personal o económica del momento. No admitimos publicaciones reiteradas de enlaces a sitios concretos de forma interesada. No sabía en qué día y año vivía… tu cabeza solo funciona para intentar sobrevivir. Desde entonces trabajo mucho con mi persona y me cultivo, leo mucho, me gusta aquello que tenga que ver con los problemas sociales, la filosofía, aunque a veces no la entiendo, me encanta leer filosofía; también me gusta la psicología. La mi marido visita prostitutas zona de prostitutas Claudia de Marchi se define como una persona de alma -y cuerpo- libre.

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